Los días centrales de nuestra
Semana Santa, si algo tiene como característico, es por la bulla que se forma
para ver el paso de las procesiones, pero en este año 2024, serán recordados
porque fueron días de lluvia. La lluvia tan necesaria y tan pedida, ha sido la
protagonista. Muchos preparativos, mucho ajetreo en nuestras Iglesias pero
siempre mirando al cielo.
El Miércoles Santo los partes meteorológicos nos indicaban una alta
probabilidad de lluvia. Tras solicitar las cofradías demorar la salida en una
hora, la Cofradía de Jesús Caído
decidió no salir y asomar su paso al dintel de la puerta del Carmen. Una
placita en la que se congregó numero público a la espera de una decisión final.
Mientras el Señor estaba en la puerta, la A.M. de los Afligidos de Puente
Genil, interpretó distintas marchas procesionales
en honor a Jesús Caído,
haciéndonos a todos la idea de lo que pudo ser. Por su parte la
Cofradía de Nuestra Señora de la Paz,
tomó la decisión de salir a hacer Estación de Penitencia. Fue una noche
desapacible y en la que se vio sorprendida por algún aguacero que hizo que
tuvieran que aligerar para llegar antes al Carmen. A pesar de ello la Virgen
siempre fue rodeada de sus hermanos, de su gente, que nunca la deja sola, al
igual que la Virgen nunca nos deja de la mano. Una vez que la Virgen estuvo en
la calle, la Cofradía de Jesús Caído hizo estación de Penitencia en el interior
rezando un Vía Crucis, al que tenemos que decir, asistieron numerosos hermanos
del Señor del Miércoles Santo.